la trajería, esencia de la cultura

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Lcda. Leonor Paucarima

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Disfraces correctamente guardados para evitar daños.

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Caretas talladas a mano.

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Bestimentas tradicionales

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Trajes de Yumbo

La esencia de la fiesta y la tradición siempre se ha enmarcado en la policromía y gracia de los trajes de comparsas y personajes que recrean tradiciones y verdaderos cuadros folclóricos ricos de historia y tradición.

La trajería se ha constituido con el pasar de los tiempos en verdaderos museos de arte e historia que recogen y relatan importantes historias alrededor de las tradiciones y fiestas de nuestros pueblos.

En Saquisilí esta tradición se ha mantenido viva de generación en generación nos relata la Lcda. Leonor Paucarima, quien destaca que su tía abuelita tenía esta ropa ya raíz que ella falleció como vivía junto a sus padres cerca de ella, entonces se miraba cómo ella alquilaba las ropas en las diferentes de ocasiones de las fiestas de Navidad, del Corpus Christi y otras. 

“Entonces a partir que ella fallece nosotros ya toma la tradición mis padres, y ellos fueron los que alquilaban la ropita, claro todo ya haciéndole bien, con más ropa y también ropa nueva, eso mis padres alquilaban a los priostes de Navidad en Mollepampa, también los belenes, los disfraces de los caporales, las chinas que se dice y también alquilaban los arreglos para las casas, para las capillas de los diferentes barrios ”.

Leonor recuerda además que a su padre le gustaba tallar figuras y ahí también hacía las diferentes máscaras de payaso, de los demonios, del tigre, también de la mamá negra y no podía faltar la bandita de músicos, destacándose la creatividad y su magnífica habilidad para el tallado.

 Al pasar del tiempo lamentablemente fallecen sus padres y le tocó asumir esta responsabilidad porque coincidió también con su jubilación y además porque sus hermanos le pidieron continuar con esta tradición.

 Luego de la jubilación de Leonor se invirtió un poco de dinero en compañía de su hija y las cosas fueron distintas, antes recuerda que se alquilaba ropa de cholas de payasitos ya con las escuelitas se hiso los disfraces de los pastores, de angelitos, de los Reyes Magos que también salía en las fiestas de Navidad, también había los San Juanitos entonces todo eso como todo va cambiando ya no se alquila mucho esa ropa recalca Leonor con profunda tristeza.

Pero para hacer la ropa recuerda Leonor que su tía como era costurera se inventaban la ropa o de pronto averiguaban en las fiestas de estas tradiciones para hacer los disfraces. Recuerda que venía la gente de Zumbagua, “ellos venían y alquilaban y decían quiero la ropa de por ejemplo los yumbos y ella de no sé no cómo sabría hacer, pero sacaba los trajes y solo las coronas mandaba hacer en otra parte porque eran de aluminio ”. Siempre la ropa que se confeccionada les gustaba a la gente por su colorido y los detalles que se tomaban muy en cuenta en el momento de confeccionar destaca Leonor.

El paso del tiempo ha hecho que se vayan perdiendo algunas fiestas y tradiciones lamenta Leonor y esto a echo que mucha ropa se vaya perdiendo con el tiempo, se ha perdido las fiestas del Corpus Christi que antes era mediante prebostazgos, se ha perdido también la fiesta de la Semana Santa donde se jalaba una bandera grande de unos 20 metros o  más grande, se ha perdido también la fiesta de los sanjuanitos  y también ahora de la Navidad la Navidad día con esta pandemia que todo se ha perdido, son ya dos años que no se ha sabido nada de la ropa, todo se ha ido de mal en peor porque ahora todo esa vestimenta,  todos esos investidos se van perdiendo con el paso del tiempo.

Si bien esta terea es muy bonita también existen momentos difíciles y esto es cuando la gente que alquila la ropa no es tan responsable ya pesar de que Leonor nos cuenta que tan solo con una cédula la gente puede llevar la ropa, muchas personas no han devuelto estas prendas constituyéndose en una gran pérdida económica para ellos, recuerda que de lo que va en los últimos años más no se ha recuperado varias prendas y esto ha generado dentro de la familia una cierta decepción y muchos de ellos han pedido que esta tradición ya no se continúe porque la pérdida económica es muy grande. “Mi hijita es profesional tiene su profesión dice mami cierre el taller, le digo deja nomas”.

Actualmente la ropa se encuentra guardada, la pandemia a paralizado todo y se ha tenido que proteger la ropa de una manera que no se dañe. Es importante recordar que para darle el correcto mantenimiento esta ropa es lavada y planchada luego de cada alquiler y guardada en cartones y en fundas plásticas hasta que nuevamente se alquile.

 

 

Para Leonor es muy reconfortante ver en desfiles de distintas partes del país lucir su ropa. Ella dice que se siente orgullosa de mantener viva esta tradición familiar y que a pesar de que son solo cinco años que está hecho cargo de esta tradición familiar, la mantendrá hasta cuando decidan como familia levantar este taller. “Nosotros mantenemos esta tradición porque nos gusta, no se gana mucho, pero en cambio me siento feliz de ver cómo la gente goza con los disfraces y las fiestas se mantiene en varias comunidades y ciudades de mi cantón”.(J.G.V.B. 2021)

 

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